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Tres argumentos para responderle (y ganarle) al tío Raúl en la mesa navideña

En Filo.News hicimos una recopilación de las tres típicas frases a las que un señor machirulo y poco deconstruído apela para intentar hacer tropezar a las feministas en una discusión. Como sabemos que se pondrá áspera la charla, traemos números y fundamentaciones claves. 

Tres argumentos para responderle (y ganarle) al tío Raúl en la mesa navideña

Tres argumentos para responderle (y ganarle) al tío Raúl en la mesa navideña

Por: Paula Gimenez

Si bien Navidad es una fiesta de unión y, supuestamente, paz, en muchos hogares no se vive así y las reuniones familiares se transforman en una pequeña pesadilla. 

Política, religión y feminismo. Tres tópicos complicadísimos para tirar sobre la mesa pero casi inevitables que le ponen un poco de picante a una charla que, a medida que pasan los minutos y el alcohol, puede terminar muy mal

Este año en particular, las feministas tendremos unas navidades moviditas porque es el tema que más conmueve, irrita y moviliza a la sociedad toda.

El debate por el aborto legal en el Congreso marcó la agenda de los medios y de la política y los derechos de las mujeres, las denuncias por abuso y acoso interpelan a la familia entera pero particularmente a un personaje no tan particular: el tío Raúl. 

Para eso armamos una pequeña lista con las típicas frases que escucharás de familiares machirulos respecto al feminismo que son un gran fake. Para que puedas, con argumentos, números y algún que otro chiste, ganar esa discusión sin mucho esfuerzo.

1

"Entiendo el reclamo pero no la forma"

Mucho se dice y se reprocha a los feminismos respecto a cómo nos manifestamos, a los graffitis en las paredes y a algunas respuestas agresivas luego de escuchar mil quinientas veces lo mismo. 

Culturalmente las mujeres no nos enojamos y no expresamos con frialdad y determinación lo que creemos o nos sucede, ese privilegio les pertenece a los varones.

Pero el feminismo invita a hartarse y el enojo es, en definitiva, la respuesta a estos tremendos números. 

  • En nuestro país matan a una mujer cada 31 horas y cada 2 horas sucede una violación.
  • Entre el 1 de enero y el 10 de noviembre de este año se produjeron en nuestro país 232 femicidios.
  • El 93% fueron perpetrados por hombres con vínculos cercanos a las víctimas (pareja, ex pareja, familiar, conocido).
  • El 22% de esas mujeres ya habían denunciado a sus agresores y el 12,5% tenía dictada alguna medida judicial de protección

Esos números son sobre la violencia que vivimos las mujeres a diario por ser mujeres. Pero hay otro tipo de desigualdades que perpetúan el sistema machista y que nuestro querido Raúl debería conocer antes de llamarnos exageradas.

  • Trabajo no pago: Las mujeres trabajan en el hogar  2, 6 horas diarias más que los hombres en promedio. En la Argentina nueve de cada diez mujeres se ocupan de las tareas del hogar y quienes trabajan todo el día fuera de casa laburan 5,5 horas más que un hombre desempleado que trabaja en casa durante 4,1 horas.
  • Hacemos el 76% de las tareas domésticas.
  • Cuatro de cada diez varones no cocinan, ni limpian, ni lavan la ropa, ni cuidan a sus hijos o hijas y tampoco hacen compras en ningún momento del día.

Y como para terminar con los numeritos, Raúl, podemos charlar también de que nos tenemos que preparar más y cobramos distinto por el simple hecho de ser mujeres. La brecha salarial puede ser de hasta de hasta 35% en nuestro país. 

2

"Las feministas odian a los hombres"

Desde las bases del feminismo, lo que se aclara una y otra vez es que el odio y la rabia es hacia el sistema patriarcal y que tanto varones como mujeres somos víctimas de él.

Sí, las mujeres somos las más vulneradas y violentadas, pero los varones también están oprimidos por este sistema.

Es verdad, tío, qué hay un feminismo radical que tiene fundamentaciones más duras, es más rabioso a la hora de debatir y reaccionaría de manera más agresiva en alguna de tus afirmaciones machistas, pero hasta ese feminismo tiene en claro que el problema no son los varones particularmente sino el sistema en general.

Obvio que hay estudios sobre si odiamos o no a los varones y por supuesto que la respuesta es : No. 

Pero además de eso, uno de esos estudios indica que en general, las feministas, tendemos a pensar mejor sobre los hombres que las que no son feministas. 

Un datito para que veas, Raúl, cómo el machismo también mata varones: en Arabia Saudita, Irán, Sudán, Yemen, Mauritania, Nigeria y Somalia, si sos hombre gay recibís pena de muerte. Tranqui, no es contra ustedes.

3

"Ni machismo ni feminismo, igualismo"

Una buena estrategia es repreguntarle a Raúl qué significa el feminismo, qué significa machismo y qué entiende por igualismo. Como seguramente no responda correctamente, se ponga incómodo o diga alguna barbaridad, acá las importantes definiciones. 

Machismo: Es la expresión del patriarcado, un conjunto de actitudes, conductas, prácticas sociales y creencias destinadas a promover la negación de la mujer como sujeto político y con derecho a una vida sin violencia. Que nos posiciona en un lugar inferior, que nos cosifica y estigmatiza. 

Feminismo: Para definir esta categoría utilizaré las palabras de la filósofa Diana Maffia: "El feminismo es la aceptación de tres principios: uno descriptivo, uno prescriptivo y uno práctico".

El descriptivo se basa en números que vuelven a la desigualdad algo fáctico y algunos de ellos te los acabamos de cantar en la cara, Raúl. 

El prescriptivo es, después de ver los números, aceptar que esta desigualdad existe y, por último, el punto práctico: hacer algo para cambiarlo. Algo chiquito, Raúl, no es ayudar con las cosas de la casa sino más bien, hacer las cosas de la casa. Levantar la mesa, lavar tu plato y tus calzones, puede servir.

Igualismo: No existe. Si bien nos encantaría que así sea, los hombres y las mujeres no son tratados de la misma forma. La Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer de las Naciones Unidas es bastante clara en ese aspecto y afirma no sólo que hay desigualdad sino que además se perpetúa constantemente.

Y volvemos a citar a Maffia: "Cuando no se toma en cuenta la diferencia lo que se produce es desigualdad, no igualdad". 

No se puede tratar de la misma forma a personas que no están ubicadas en los mismos lugares, a menos que quieras seguir reproduciendo esa desigualdad e imaginaos, Raúl, que no es así. 

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