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Salud

Estrés postraumático: un trastorno que exige ser tratado a tiempo

Desde un atentado, una guerra o un desastre natural a un abuso físico o psicológico y robos a mano armada son situaciones capaces de desencadenar los síntomas.

Pérdidas repentinas y sorpresivas también pueden actuar como disparadores.

Pérdidas repentinas y sorpresivas también pueden actuar como disparadores.

Por: Revolución Saludable

Una persona puede desarrollar estrés postraumático una vez que ha estado expuesta a un evento impactante, atemorizante o peligroso para su integridad física o psicológica. Puede ir desde una guerra, atentado o un desastre natural a un abuso físico o psicológico, robos a mano armada, situaciones en las que la persona se siente realmente en peligro. También pérdidas muy repentinas, abruptas, sorpresivas, pueden desencadenar los síntomas.

Según cifras norteamericanas, hasta el 70% de la población ha estado expuesta a alguna situación traumática en algún momento de su vida, pero solo el 20% desarrollará `estrés postraumático'.

El estrés postraumático es un desorden que fue reconocido como tal en 1980, cuando se incorporó en el DSM-IV, un manual de diagnóstico utilizado por los psiquiatras. Es un síndrome, es decir que se caracteriza por un conjunto de signos y síntomas.

Respecto de cómo distinguir el estrés postraumático de un episodio agudo, cabe destacar que si el evento recién sucedió y el paciente tiene síntomas muy agudos, graves, pero no duran más de un mes, a esto se le llama estrés agudo. El estrés postraumático puede aparecer incluso años después del evento traumático, pero en general aparece dentro de los tres meses de sucedido el episodio. Y, cuando ha pasado un mes del evento y persisten o aparecen los síntomas, se denomina `estrés postraumático'.

FACTORES PREDISPONENTES

En cuanto a los factores que predisponen a sufrir estrés postraumático, sentir miedo extremo y desesperanza en el evento traumático, tener escasa red social o familiar pueden considerarse como factores de riesgo del estrés postraumático, aunque el antecedente de haber experimentado el trauma es lo más importante.

Los síntomas incluyen los `síntomas de reexperimentación', que son los flashbacks, la percepción de estar reviviendo la situación traumática y esto puede desencadenar sintomatología física como palpitaciones, sudoración, miedo intenso, pesadillas, pensamientos atemorizantes ante ciertas situaciones o contextos o lugares que recuerden al evento traumático; evitación (en general los pacientes evitan cualquier situación que les recuerde al evento traumático) y eso les hace cambiar las rutinas. Por ejemplo, una persona que tuvo un accidente de tránsito grave, en general trata de evitar el lugar donde tuvo el accidente porque gatilla en él síntomas de miedo, pensamientos atemorizantes o palpitaciones, sudoración.

Además, la persona traumatizada suele estar exaltada o tiene mucha reactividad todo el tiempo, tiende a sobresaltarse, está como tensa, nerviosa, puede tener insomnio.

En general, para que sea considerado estrés postraumático tiene que cumplir determinada cantidad de criterios. Habitualmente se dan varios síntomas a la vez. Una de las comorbilidades más frecuentes con el estrés postraumático es la depresión: los pacientes están tristes, angustiados, empiezan a retraerse, aislarse socialmente. Un síntoma solo no hará el diagnóstico.

¿SE PUEDE PREVENIR?

Una de las maneras de reducir el riesgo de estrés postraumático tras un episodio trágico, es que intervenga un terapeuta inmediatamente después del hecho para que el terapeuta o psiquiatra siga en el primer momento el estrés agudo y después pesquisar si existen síntomas de estrés postraumático.

Entre las alternativas de tratamiento del estrés postraumático se encuentra la “terapia de exposición prolongada”. Se trata de una terapia estructurada en la cual la persona cuenta la situación traumática, a medida que va pudiendo, guiada por un terapeuta. Al ir contándolo enseña a su propio cuerpo a no reaccionar con miedo, angustia o culpa ante la presencia de los recuerdos. Aprende a distinguir entre recordar el trauma y el peligro real que vivió en ese momento.

No todas las personas con estrés postraumático requieren tratamiento farmacológico. Estos están destinados más bien a las comorbilidades que se producen, es decir las patologías que vienen de la mano del estrés postraumático, como la depresión, la irritabilidad, la ansiedad. En esos casos, se implementan tratamientos farmacológicos como los antidepresivos. Tener estrés postraumático no es sinónimo de estar medicado.

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